sábado, 12 de mayo de 2012

"No lo compra, lo hereda".


"No lo compra, lo hereda".
 
Esa frase la escuché por primera vez de una señora de nombre Emma González. Se refería a su hijo a quien ella con esfuerzo había logrado colocar como trabajador en la empacadora en la que entonces trabajaba.
 
El hijo era un tipo de unos 23-25 años de 1.80 de estatura, robusto y seguramente una de las personas mas flojas que jamás he conocido. Encima de todo le gustaba agarrar la jarra, la lata, el barril o cualquier presentacion en la que viniera la cerveza.
 
Por lo mismo era dado a ausentarse de la chamba e inventar los pretextos mas increibles para lograrlo.
 
Un par de veces lo despedí y lo volvi a recontratar por petición expresa del dueño de la empresa. Aparentemente doña Emma habia servido en la casa de mis jefes y ellos de buen corazón permitían el regreso del flojonazo aquel. Como a fin de cuentas no me afectaba mayormente le permitía reintegrarse, eso sí dándole recomendaciones sobre llevar una vida mejor a él y a su madre.
 
Y ahi es donde ella me contestaba : "Aaay, es que - su forma de ser - no la compra...la hereda".
 
La historia viene a colación al recordar a mi padre.
 
De él tomé varias cosas a través de esa alquimia que es la genética. El color de los ojos - un poco mas claros, quiza. Las entradas en la frente que mas bien parecen salidas !...medio disimuladas por un copete que insiste en hacerse ralo, pero no en desaparecer. Tomé su tipo de cuerpo y hasta la forma de correr...como un Tiranusaurio Rex con las manillas levantadas.
 
En cuanto al carácter, lo mas probable es que sí. Con los amigos jovial lo más del tiempo y dado a ser brutalmente espontáneo y - tristemente - a ser directo y sincero a punto de ofender o herir. sin querer muchisimas veces y otras con todo el deseo de molestar hasta el punto de agredir.
 
Tenía un sentido del humor mas oscuro que el negro...ácido...o cáustico...pero siempre abrasivo. De él aprendí - y no porque me los contara a mí - los primeros chistes colorados que sólo hasta que me hice adulto comprendí que mas que picantes eran de de una vulgaridad tal que hasta Platanito y Polo Polo se sonrojarían al contarlos.
Su paciencia - o impaciencia - no se si la aprendí o también venía en el código genético. Un ser extremo. Para él no habia grises. Negro o Blanco. Todo o nada....Generalmente era nada.
 
Se fué una noche de Enero. Yo había estado cuidando de él por la tarde en el hospital - iba a la facultad al día siguiente. Tenía 20 años y a mi padré en coma hepático a mi lado. Dejé los libros y tomé su mano delgada y pequeña - tambien eso me dejó.
 
Llorando le pedí perdón por no entenderlo, por no haber podido ayudarlo y sobre todo por odiarlo tanto. También le dije que si me podía oír que supiera que lo perdonaba y que lo quería mucho.
 
Alrededor de medianoche iniciamos los trámites de la funeraria y del hospital. Uno de los dos hermanos que aun tenía nos asistió en todo el calvario. Lo velamos al día siguiente y una noche más. Mi otro tío nos acompaño en el velatorio, contando chistes y haciéndonos mas llevadero el momento. Nos regañaba - en broma - por la esquela en la que se decía la edad de mi padre - se fué con 59 años cumplidos.
 
"Ya ni la chingan, hubieran puesto que de perdido tenia 60...59 no es una buena edad para morirse. 60 es mas completa".- algo asi nos decía y le daba un trago a la botella de Hemostil que bien sabíamos no contenía jarabe.
 
Me tomo varíos días superar su partida. No lloré una lágrima en todo ese tiempo - aún me resistía a creer que hubiera muerto. Incluso su muerte no la supieron ni mis mejores amigos. Uno de ellos me preguntó que porqué no le había dicho nada..."es que hay momentos en que uno quiere acabarse el dolor solo...sin compartirlo con nadie"....incluso esa actitud autodestructiva me transmitió mi padre (un psicologo con el que alguna vez acudí hubiese dicho que eran patrones aprendidos...pero que saben los psicologos de genética !).
 
Solo hasta semanas después que soñé con él - y en el sueño él me perdonaba a mi - es que yo y mi subconsciente pudimos descansar. Desperté llorando y solo de vez en cuando me pongo nostálgico y le recuerdo.
 
Si viviera, hoy cumpliría 85 años. Por alguna razón (o por todo lo que ahora les cuento) es que me resulta imposible imaginarlo como un viejecito dulcificado por el paso del tiempo.
 
De hecho me lo imagino aguerrido, barbudo - eso si no saqué de él, la lampiñez es materna. No me lo imagino sentado en una mecedora, sino caminando...siempre caminando retando a su estado físico que siempre tuvo- con la excepción que el alcohol le gano la batalla a su hígado.
 
Lo puedo ver poniéndoles apodos a sus nietos y bromeando con ellos, orgulloso de los logros que puedan tener y de no tener nietos tontos. Lo imagino incluso con alguna anforita de Presidente o don Pedro o de alguna otra bebida con mas grados Gay Lussac en la mano.
 
Tambien me lo imagino con el gesto adusto. Huraño, taciturno y torpemente hiriente en el manejo de sus emociones....por todo eso es que, tomando como imperfecta excusa a mi Viejo - y escudándome en el 85avo. aniversario de su nacimiento les pido perdón por mi forma de ser y por mi comportamiento ....comprendan....no lo compro...
 
Lo heredo !






Mayo 9, 2012

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